17 de septiembre de 2024

Caos en manada

Fue caótico, qué les voy a contar. Creo que la Histérica se sentía culpable por no pasearnos tanto como antes y delegar esa tarea en el Gordo. Alguna vez nos sacaba dejando a la cachorra con él, pero el paseo era con prisas y bueh... Fue un proceso. Del trastorno pasamos a la diversión, y es que la criatura esa, en cuanto aprendió a moverse, no paraba. Era una auténtica jiribilla. Con el tiempo volvimos a recuperar atención. ¡Ah! Y de la diversión pasamos al festín. Sí, sí: un día sentaron a Jiribilla en una silla alta y ahí, en una bandeja, le colocaban toda clase de delicias. Se ve que aún no atinaba mucho y la mayoría de esos manjares acababan en el suelo. ¿Y quién se encargaba de limpiar? ¿Eh? ¡¡SÍÍÍ!! Los cuadrúpedos, a su servicio.

Y así continuó la vida: hogar, limpiar desastres culinarios, senderos, playas y amor, cada vez más, porque había más corazones en casa. Y no tardó en llegar otro...



Esto sí que fue un jaleo. La Histérica se quedaba a menudo sola con las dos criaturas y se volvía más histérica, si cabe. Le daba por llorar, luego por achucharlos, a ratos nos daba chucherías sin venir a cuento... Era un caos pasional. Este último cachorro, el Jaleo, era más movido todavía que la otra. Pero como eran dos había más comida por los suelos, ¡yuju!

Pasábamos largas jornadas en el parque. En parques y plazas. Durante un tiempo hubo menos monte y mar. Y aunque lo echaba de menos me sentía importante, formaba parte de una manada que crecía y crecía.



Pero seguíamos viajando en manada, no se crean. Todos los años, cuando llegaba el calor, pasábamos una temporada en la isla esa de la casa con jardín y gatos, y otros tantos días en la otra isla de arena y sal. En esta última el colega Dino se volvía loco. Vale, yo también, para qué negarlo. En ocasiones nos llevaban temprano a una playa desierta y corríamos, corríamos junto al mar, y jugábamos con la manada.





Buenos años, ya te digo. 

Los años en manada.

Dino era todo un personaje. Las últimas veces que hemos ido a esa playa sin él no han sido lo mismo.


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